Con 2.500 hinchas en “La Ciudadela”, el “lobo” volverá a sentirse local en tierras tucumanas después de más de 15 años. El equipo de Hernán Pellerano defenderá la punta de la Zona B en un duelo clave de la Primera Nacional.

La cuenta regresiva ya comenzó y en Jujuy no se habla de otra cosa. El regreso masivo de la hinchada de Gimnasia y Esgrima a Tucumán se transformó en el gran acontecimiento de la semana para el mundo “albiceleste”. El próximo martes, desde las 21:10, el conjunto dirigido por Hernán Pellerano visitará a San Martín en “La Ciudadela” con el acompañamiento de 2.500 simpatizantes, algo que no ocurría desde el año 2009, cuando ambos equipos coincidían en la Primera División del fútbol argentino.

Aquella última invasión jujeña al “Jardín de la República” quedó marcada en la memoria de los hinchas, no solo por el imponente marco, sino también porque el “lobo” se quedó con la victoria por 1 a 0. Hoy, más de quince años después, el contexto vuelve a ilusionar a toda una provincia que sueña con seguir viendo a Gimnasia en lo más alto.

Y es que el presente futbolístico acompaña. El elenco jujeño llega a esta verdadera prueba de carácter como único líder de la Zona B con 23 unidades, consolidándose como uno de los equipos más sólidos y regulares del campeonato. En una Primera Nacional extremadamente pareja y exigente, el conjunto “albiceleste” logró construir una identidad competitiva que le permite mirar a todos desde arriba.

Sin embargo, el empate 1 a 1 frente a Deportivo Maipú en el estadio “23 de Agosto” dejó algunas señales de alerta. Más allá de mantener el invicto en casa, el equipo sintió que dejó escapar una buena oportunidad para ampliar diferencias. Lejos de generar preocupación, el resultado sirvió para reforzar el mensaje interno: no relajarse y mantener la intensidad en cada presentación.

Ahora, el desafío será aún mayor. Enfrente estará un San Martín que siempre se hace fuerte en “La Ciudadela”, en un escenario cargado de presión y clima de clásico del Norte. Pero Gimnasia tendrá un aliado especial: su gente. Las 2.500 almas que viajarán desde Jujuy prometen convertir el partido en una fiesta y darle al equipo ese respaldo emocional que puede resultar decisivo en un encuentro de semejante magnitud.

El plantel sabe que no será un partido más. Defender la cima fuera de casa y ante uno de los rivales más importantes de la categoría representa una oportunidad ideal para ratificar todo lo bueno realizado hasta el momento. Pellerano y sus dirigidos buscarán responder dentro de la cancha con personalidad, fútbol y carácter, intentando escribir una nueva página memorable en la historia reciente del clásico del Norte.