Gimnasia y Esgrima de Jujuy sufrió una dura derrota en la noche del martes al caer 2 a 0 frente a San Martín de Tucumán en La Ciudadela, en el cierre de la fecha 13 de la Primera Nacional. El conjunto jujeño tuvo una de sus actuaciones más flojas del campeonato y dejó preocupación entre sus hinchas, ya que acumula tres encuentros consecutivos sin conocer la victoria.

Los goles del “Santo” fueron convertidos por Diego Diellos, a los 68 minutos, y Matías García, que liquidó la historia en tiempo de descuento con un verdadero golazo. El equipo tucumano fue superior durante gran parte del encuentro y justificó el triunfo incluso jugando con un hombre menos tras la expulsión de Diarte.

El inicio del partido mostró a un Gimnasia incómodo, impreciso y sin profundidad. El local se adueñó rápidamente de la pelota y comenzó a generar peligro sobre el arco defendido por Álvarez, quien terminó siendo una de las figuras del “Lobo” durante el primer tiempo.

A los 34 minutos, el arquero jujeño salvó de manera notable un mano a mano ante Diellos y minutos después volvió a lucirse tras un cabezazo de Laureano Rodríguez que tenía destino de gol. Sin embargo, la resistencia albiceleste no duraría demasiado.

En el complemento, San Martín mantuvo la intensidad y encontró premio a su insistencia. Tras un aviso de Alfaras que terminó en el palo, Diellos apareció solo por el segundo poste y de cabeza marcó el 1 a 0 que hizo estallar La Ciudadela.

Lejos de reaccionar, Gimnasia nunca logró acomodarse en el partido. Ni siquiera la expulsión de Diarte le permitió crecer futbolísticamente. El equipo de Hernán Pellerano mostró pocas ideas, muchas imprecisiones y prácticamente no inquietó al arquero rival.

Ya en tiempo adicionado, Matías García coronó la noche del “Santo” con una gran definición para sellar el 2 a 0 definitivo y desatar el festejo tucumano.

Pese al golpe, el “Lobo” continúa como puntero de la Zona B, aunque ahora con el acecho cada vez más cercano de sus perseguidores. Del otro lado, San Martín escaló al segundo puesto en soledad y volvió a ilusionarse con pelear arriba.

Más de dos mil hinchas de Gimnasia acompañaron al equipo en Tucumán y coparon la tribuna visitante con banderas, bombos y un aliento constante durante los más de 90 minutos de juego. La amistad histórica entre ambas parcialidades volvió a reflejarse en la previa del encuentro, marcada por reencuentros y un clima de camaradería.

Ahora, el conjunto jujeño buscará recuperarse rápidamente ante su gente. El próximo domingo 17 de mayo recibirá a Temperley desde las 15:30 en el estadio Estadio 23 de Agosto, con la necesidad de volver al triunfo y despejar las dudas que dejó la noche tucumana.